jueves, 9 de agosto de 2018

Y LLEGÓ LA HORA DE TU PARTIDA



Y continúas acomodado en mi mente,

En ese espacio inexpugnable

En el que habita el deseo de no irte

Y vagas por sus laberintos y acuosidades.

Sí, aún te escucho

y resbalas por momentos

A manera de lágrimas,

Y mi pensamiento gira

Avanza y retrocede en el día

Tratando de verte.

Cae la noche y todo se cubre de olvido

Creo que debes partir,

Ya no sé quién eres,

Sombra vaga y expectante

Ya no sé quién soy.



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