martes, 29 de diciembre de 2020

CLARO QUE TE BUSCO, EN SUEÑOS


                                                              No creas que no te recorro,

                                                                  noche tras noche viajo

                                                                por senderos luminosos

                                                                 que señalan el camino

                                                                    hacia tu encuentro.

 

Olfateo tus señales

y susurros melodiosos

con mi cuerpo de nube

y mis claros oscuros

hasta encontrarte.

 

Eres bioma, suculento

paisaje de avistamientos

y recursos de conquista

con suelos productivos

que me acarician.


Imagen de la web 

viernes, 18 de diciembre de 2020

NAVIDAD 2020




 

Y la vida se detuvo, en el momento menos imaginado nos dejó impávidos, sin atinar a decir nada, la tristeza invadió nuestra existencia y el mutismo cerró el alma; los meses fueron transcurriendo y cada mes que pasaba era presagio de esperanza, pero no, llegó el mes de diciembre, y estamos ad portas de otra cuarentena, y si bien continuamos con la tradición, esta celebración ya no será igual, solo reuniones con la familia con la cual convivimos, las novenas donde todo era alegría no se pueden hacer, un tapabocas llama al recogimiento, unas gafas ocultan nuestra mirada, se puso de moda el alcohol el cual lo llevamos a pasear a todos los sitios a donde nos dirigimos, por todas partes gel antibacterial, agua y jabón y cloros para los zapatos, de verdad que nadie quiere comer afuera, el pánico nos acompaña a donde vamos, evitamos al vecino, al primo, al abuelo, a la tía, al médico, un estado de paranoia recorre a las personas y el miedo se vislumbra en los ojos.

El pesebre se encuentra desolado, los pastores en sus chozas, no están pastoreando, San José no sabemos por dónde anda, debido a su edad, mayor de 70 años está en el grupo de mayor riesgo de contagio, por lo tanto, se encuentra resguardado, María sola espera a su hijo, los días son eternos y tiene miedo, pues una mula y un buey no son compañía.

Los Reyes magos se excusaron, debido a la pandemia nos informan que ya no harán el recorrido acostumbrado, no seguirán la estrella de Belén y nos dicen que por seguridad se van a quedar en sus castillos, que será en otra ocasión la visita.

Ante esta situación se les solicitó que donaran por este año el incienso, la mirra y el oro para ayudar a los menos favorecidos, dijeron que, con el mayor de los gustos, pero estamos esperando aún los presentes, tal parece que estos han desaparecido y desconocemos qué funcionarios del gobierno se quedaron con los mismos.

Ante las situaciones mencionadas, se suspendieron los villancicos por carecer de realidad en sus letras… Los pastores de Belén, vienen adorar al niño… La virgen y San José los reciben con cariño… Los pastores se encuentran encerrados, San José está en cuarentena y está prohibido recibir amigos y familiares en el núcleo familiar.

Vamos pastores vamos, vamos a Belén… y el ¿toque de queda?, no se van a arriesgar a ser detenidos.

La cena del 24 y la del 31 ya no tendrá la opulencia de otros años, ¿para qué si no pueden estar todos? Igual pasó con la noche de las velitas, las casas parecían salas de velación, llenas de velas encendidas, pero con la tristeza reflejada en los rostros, algunos vecinos se atrevieron a pasar un plato navideño, pero un poco más y lo lanzan por los aires, para no irse a contagiar del tal COVID 19, porque en este año todos somos posibles portadores.

Santa Claus, pobre anciano, sus tataranietos no lo dejaron salir, le dijeron que no fuera bobo, que no se arriesgara, que ese embeleco lo había inventado el niño Dios, entonces que lo dejaran que él se arriesgara a entregar los presentes, así que no creo que María permita la salida del niño, por lo tanto, vámonos despidiéndonos de esta tradición y sin regalos de seguro no hay celebración.

Confiemos en que como afortunadamente estas celebraciones se han venido haciendo a través de los años, el próximo diciembre nos podamos desquitar.

Imagen de la web.



  

miércoles, 16 de diciembre de 2020

SOLO EL TACTO MOJA NUESTRA PIEL



                                                         Me delata su cercanía

y mi corazón interactúa

con su respirar profundo y acompasado

acelerando sus latidos

 

El viento se interpone

entre su mirar y mi horizonte

en su boca palpitan susurros

llegando a mi espacio como arrullos

 

Sus alas rozan mis cabellos

y sus ojos febriles, dilatan sus pupilas

cuando besa mis profundidades

aspirando mi aliento. 

 

Millones de deseos atávicos

despiertan desde mis cavernas

confundiéndonos en un solo origen

la palabra enmudece, solo el tacto moja nuestra piel.

 

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