martes, 30 de septiembre de 2014

EL CONGRESO


                                                                                                    Imagen de la WEB

No me invites al pórtico de la democracia

Que inverna sobre lápidas sin nombre

Que hiela la sangre

¿Y sus cerebros?

Pobres cerebros yertos

Donde la higuera

Cubre sus vericuetos

Y hay silencios y olvidos.


No me invites al pórtico de la democracia

Que ya la hiedra ocultó sus salidas

Y la herrumbre oxidó sus ventanas

Quedándose ellos adheridos a los cuadros

Y hoy solo se escucha

El eco de los gritos y los ultrajes

Y el silencio cómplice.


No quiero que se sepa

Que alguna vez en este me detuve

Y admiré su mármol sin vida

Y dialogué con Montesquieu y Aristóteles

Y Platón llorando me habló al oído


Hoy de sus mentes retorcidas

Solo sale putrefacción y olvido

Y las leyes persiguen a los hombres buenos

Y protegen los grandes capitales

Que juegan al golf con el derecho a la vida


Hoy la escoria se respeta y se respalda

Muchos callan en un mutismo cómplice

Y en su interior se forman las falanges

Y una esvástica es el escudo de familia

Y es FEDEGAN su palacio.


Nota: De uno de mis anti-poemas.

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