lunes, 20 de abril de 2020

SUEÑO O REALIDAD



Cierta noche, en ese profundo silencio que se produce entre 2:00 y 3:00 de la mañana, escuchó música, charlas interminables, llanto de recién nacidos, aullidos, movimiento de faldas largas; presa del pánico se apoderó de su cuerpo un frío sepulcral, con los ojos desorbitados y sus oídos escuchando infinidad de ruidos, se quedó muy quieta, sintió  pasos sobre la yerba mojada, no obstante su miedo, se sentó en la cama y poniendo mucha atención pudo escuchar de dónde  provenían los ruidos y  ¡oh Sorpresa!, estos salían de un mueble que hay en la sala de su casa, más precisamente de un stand que tiene puertas de vidrio, ¿Qué raro? Pensó y venciendo el miedo, se levantó y sigilosamente se fue acercando al sitio, pausada y con el oído muy afinado se dio cuenta que no eran ruidos, escuchaba conversaciones, risas, aplausos, de pronto oye una voz que dice: y la Universidad… no alcanzo a escuchar el nombre,… le otorga el título de…., pero el ruido de copas con su chin chin, opacaba la presentación, entonces se quedó quieta y con asombro escuchó la voz de su amigo “Chaolín”, cuando comentaba que  Pacho Erasmo fue visitado por los “grises”, luego se acercó más y sintió un viento fresco, el movimiento de muchas personas y esta palabra Kailaiiiiiiiiiiiiii,¡ qué extraño! Exclamó y de inmediato se preguntó ¿será que estoy enloqueciendo?, muy sorprendida avanzó, se detuvo de nuevo recordando en ese momento que justo en ese mueble tenía guardado los álbumes de familia, los recuerdos y encuentros con los amigos, toda una serie de fotografías dispuestas por fechas, las cuales le traían gratos recuerdos, presa de excitación abrió la puerta y escuchó cuando alguien le dice… siga niña, siga… con su voz de megáfono, sí, era la vos de su amigo Hamit quien en una época tuvo almacén de calzado y esta era la manera de atraer a los posibles compradores, dispuesta a saber exactamente qué era lo que pasaba, descubrió que en ese espacio pequeños de no menos de 30 por 40 centímetros, todas las fotos se habían salido de los álbumes y los queridos personajes estaban reviviendo gratas historias, y como en un deja’vu, sentados, comían, tomaban vino, brindaban, había mucha alegría, estaban celebrando todos parte de esos momentos alegres que en algún momento los unieron, cuando en épocas pasadas, sin tapabocas, guantes y miedo al contagio, se reunían a celebrar hasta el vuelo de una mosca, la conclusión que Ana sacó fue que  estaban aburridos, cansados de permanecer en aquellos álbumes sin que nadie los tuvieran en cuenta.
Después de esta vivencia, relata que los álbumes ocuparon un lugar importante en su vida y cada vez que llega alguien a su casa, con orgullo revive cada historia y doy fe que jamás volvieron salirse de los mismos, ahora son las pinturas de los cuadros las que de vez en cuando salen de paseo.



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