lunes, 29 de agosto de 2022

MIENTRAS LLUEVE (Ensayo))

 

DE: Fernando Soto Aparicio

 

Corto ensayo a esta magnífica obra.

 

Novela escrita en una prosa poética inigualable, donde la fuerza de una mujer muy joven, hermosa, emerge, con toda su magnitud humana, pese a ser sumergida en el fango y de manera injusta.

De este gran libro se pueden resaltar los siguientes puntos básicos, para mirar esta obra:

1.-La injusticia de la justicia, el poder judicial por mandato legal tiene el poder de procesar y castigar, pero no toma los elementos que exige la Ley como investigar a cerca del aspecto social de la persona implicada, ni se examinan las pruebas con rigurosidad, en detalle y derecho; se preconcibe que los procesados para el sistema ya son responsable del delito del cual se les acusa.

Hay un lema imprescindible en todo procedimiento Penal, “Vale más un culpable en la calle, que un inocente en la cárcel”, porque lo que está en juego es el Derecho Fundamental a la LIBERTAD… Afirma Celina, “la prisión es peor que la muerte”.

Es un Sistema Penal que vulnera los Principios de los Derechos Fundamentales.

Este tema es examinado durante toda la novela.

2.- La crítica a un sistema carcelario, que aún sigue sin modificación alguna, en donde puede ser mayor el castigo que la propia culpa, es un llamamiento al Sistema Carcelario que se muestra en la carta de Celina y en todo lo que tiene que vivir, donde quienes entran, o van a cumplir una pena por el crimen cometido o como en el caso de Celina, purgan una condena por un delito que no cometieron, pero no se puede deslindar de todo esto, que son seres humanos, no importa el crimen cometido.

No recuerdo bien si es en la Cárcel de Villahermosa, en Cali, en donde hay un gran letrero que dice: “Aquí entra el hombre, no el delito”.

Esta novela puede ser un tratado de evidencias de la vulneración de los Derechos Fundamentales de todos los procesados, no existe una verdadera política criminal y pese a que la novela fue impresa en el año 1996, hace 26 años, aún subsiste la injusticia del Sistema Judicial.

3.- El ser humano, sus charlas consigo misma, sus preguntas, el análisis de cada una de las compañeras de celda, la manera como cada compañera opina y mira todo lo que las circunda, estando todas en iguales circunstancias, aflora toda esa diversidad de los seres humanos, lo considero un tratado del ser humano, a través del diario escrito por Celina (protagonista).

Es una novela humana, tan real, tan actual, donde es difícil que el ser humano se resocialice, no hay los elementos suficientes para lograr esto, sino, miremos el tema de la sexualidad, como juzgar un ser humano, (mujer), con sus apetencias, con sus deseos, donde solo encuentra mujeres a su paso, por esto surge el homosexualismo, denominados homosexuales de ocasión, ¿cómo juzgarla?, ¿Cómo señalarla?

4. La violencia en Colombia. – Una novela que mueve los hilos del presente, de lo que subsiste aún, los grupos armados ilegales, que en una época se llamaron “bandoleros”, la violencia contra las mujeres, las muertes de muchas personas, que aún continúa, primero fue por temas políticos, ahora por Defender los Derechos Humanos, por las políticas del gobierno de la Seguridad Democrática, por el narcotráfico, en fin, de todo esto se podría hacer todo un tratado.

4.-La prosa poética con la que el autor escribe el libro, convirtiendo sucesos de la cotidianidad en elementos de una belleza incomparable, vale la pena resaltar entre otros, la descripción del río Pauto y la del llano, a saber:

La descripción del río Pauto y del llano, que emergen con fuerza, con belleza, donde aflora ese contenido de Prosa poética que se observa en toda la novela, pero que se agudiza en estas descripciones y que vale la pena leer… El Pauto es un río muy hermoso. En el verano se hace chico, y una puede cruzarlo a nado, o caminando sobre la arena, agitando el agua alrededor para evitar la picadura de las rayas. En invierno crece. En ocasiones se riega por el llano, hace inmensas lagunas en donde las garzas se multiplican como si cada pluma que cae de sus cuerpos en fuga fuera semilla para una nueva flor. Miraba desde los corredores de la casa el cielo caído en el agua. Cielo gris, río azul. O lo recogía con las manos y lo metía en un frasco, pero el color azafirado se perdía. (Esmeraldado no puede decirse. Azafirado, sí. Suena bien hermoso, bello. Suena, como una flauta de colores).

Posteriormente, la descripción del llano que nuestra esa sensibilidad a flor de piel, es como si esta se vistiera de colores, es de tal magnitud que pareciera que estuviéramos en “estados alterados de conciencia”, el canto del alcaraván y de los turpiales en los moriches, las garzas que resplandecen, los morichales, los araguatos, la salida del sol… “Me levantaba bien temprano, a eso de las cuatro y media, cuando empezaba a pintarse el cielo del llano de un tono raro, una sola palabra, un naranjo triste. Me sentaba en el corredor y aspiraba el aire que tenía olor, a corral revuelto, a yerba pisoteada. El olor del llano es inconfundible. (No más con llegar a él todo cambia. Los valores que establece la costumbre en las ciudades desaparecen y queda vigente la naturaleza con su poder, con la música de sus tormentas y la inmensidad de su horizonte).

Aun cuando lo había visto muchas veces, el espectáculo de la madrugada me parecía siempre nuevo y diferente. Ya era un celaje distinto, ya una palma que se inclinaba sobre el estero al paso de las garzas, ya el canto de los alcaravanes, el grito de los turpiales en los moriches, los lejanos reclamos de los araguatos en la pequeña selva que acompañaba el curso del Pauto. Cualquier detalle variaba en cada amanecer.

En el llano si puede decirse que sale el sol. No aparece trepado en una montaña como en las tierras altas, sino que brota del suelo. Nace del horizonte como una planta inmensa, como una lágrima, como un goterón de sangre viva. A veces da la impresión de venir a saltos por la llanura, de haberse desprendido del vacío y rodas por los pajonales, meterse en las dunas, incendiándolas, y coruscar los tallos de las palmeras. Después empieza a subir lentamente, como si una mano inmensa lo tirara con un hilo de bronce. Y el llano estalla como cuando se abre una caja de música. Todo canta, vibra, palpita”.

¿Qué logra sostenerla en ese sitio?, así haya caído muchas veces, algo que mueve al ser humano, la fuerza del amor, bastaron unos instantes para que su vida se pudiera asir a una sola fuerza, la fuerza del amor, que también fue su condena, ningún espíritu por fuerte que sea puede aguantar todo lo que Ella vivió, luego el escape… El suicidio, el cual no se puede señalar, ni juzgar.




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