martes, 31 de mayo de 2016

EN EL SILENCIO DE UN ADIOS


Imagen de la WEB


El silencio  entra

Y se cuelga de los cuadros sin alma

De las espermas estáticas,

De las ventanas cerradas

Y de las cornisas de sus ojos.

Ojos que fueron fuego

Fulgurante refugio de mis días

Y hoy se pierden en un profundo silencio,

Que guardan herrumbre en sus palabras.

Ya no palpitan sus pupilas,

Solo el sol por entre las cortinas

Calienta y acompaña  la fría mañana,

Que avanza en un silencio sepulcral.

A lo lejos el viento sopla

Y enarbola  la palabra que calla

Es un espacio denso que duele

Entre el silencio de lo que no se dijo

Y el silencio de sus ojos, esos ojos

Cuyo brillo se apagó en un instante,

Cuando el silencio rodeó su espacio

Dejando solo tumbas.

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