lunes, 4 de julio de 2016

LA PARTIDA DE LOS ABUELOS (Relato)

                                                                                                   Imagen de la WEB

Sobre la vieja y raída silla, el abuelo mece sus tristezas y de sus ojos opacos se desprende la soledad acumulada por espacio de varios años.
En su mente taciturna los recuerdos duelen y afloran como silencios enredados en la madeja de la nostalgia; por momentos mira el reloj, el cual dejó de marcar la hora cuando aquella tarde de enero, la abuela vestida de luces salió flotando de la casa, diciéndonos adiós con sus manos, una sonrisa en sus ojos y una canatidad de chocolatinas en su delantal.
En casa ya sabíamos que Ella partiría ese día, en la mañana nos reunió para despedirse, diciéndonos que tenía la maleta lista porque se iba ese día, que lo único que le preocupaba era el paquete de chocolatinas que le había comprado el abuelo, pero que se los llevaba en el delantal, porque no sabía si para el sitio a donde iba, tendría aunque fuera una sola de esas pastillas, re dulces y olorosas.
Todos nos miramos y sonreímos pero fue cierto, ese día se alejó de toda su familia justo a la hora que el reloj se detuvo, eran las 3:00 P: M cuando se acercó al abuelo, lo miró con infinito amor, luego sus ojos miraron al infinito y partió.
De esto hace ya dos años y en las mañanas solo se escuchan los pasos del abuelo, con sus pies arrastrando el cansancio y el olvido, luego el olor a café y otra vez sus pasos hasta la silla que lo espera.
Algunas veces se levanta, da alguna vueltas por el corredor, mira el paisaje sin mirarlo y luego regresa con el periódico en su mano para no huir de este mundo.
Son las 3:00 PM, solo se oye el viejo vaivén de la silla al cual estamos acostumbrados, pero hoy suena distinto, es como si no hubiera un cuerpo en ella su energía se va, se va tras un sueño, un recuerdo, solo se escucha el silbido del viento, la silla continúa meciéndose pero su alma acaba de partir en silencio, una brisa suave con olor a jazmín se expande por el recinto y el olor a café se agudiza.



No hay comentarios:

Publicar un comentario